Necesito maquillaje para mis errores.
Nunca es demasiado tarde para el amor, para enseñarte quien soy realmente.
Porque sé que me amas, sé que aún me amas. A pesar de todo lo pasado, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia en compañía...
Sé que me extrañas.
-Él no es humano- respondió
+¿Y por qué iba a serlo? ¿Esperas que los ángeles sean humanos?
+¿Y por qué iba a serlo? ¿Esperas que los ángeles sean humanos?
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domingo, 27 de enero de 2013
Me encanta(s)
¿Sabes qué?
Me encanta tu sonrisa, me encanta como me miras cuando me ves llegar, me encanta que se te pongan los pelos de punta cuando te beso el cuello, me encantan tus tímidos rizos, me encanta tu risa cuando muerdo tu clavícula, me encantan los lunares de tu cuello, me encantan las despedidas de más de media hora, me encanta cuando te pones meloso, me encanta despertarte por las mañanas, me encantaría ser lo primero que veas al despertar, me encanta cuando te quejas de que te duele la nariz y me encanta cuando me miras y sonríes sin ningún motivo.
Me encantas tú.
Me encanta tu sonrisa, me encanta como me miras cuando me ves llegar, me encanta que se te pongan los pelos de punta cuando te beso el cuello, me encantan tus tímidos rizos, me encanta tu risa cuando muerdo tu clavícula, me encantan los lunares de tu cuello, me encantan las despedidas de más de media hora, me encanta cuando te pones meloso, me encanta despertarte por las mañanas, me encantaría ser lo primero que veas al despertar, me encanta cuando te quejas de que te duele la nariz y me encanta cuando me miras y sonríes sin ningún motivo.
Me encantas tú.
Esos días
Hoy es de esos días.
Esos, en los que te necesito más que nunca. Que me mires, que me abraces, que me hables, que cantes conmigo, que me sonrías, que me acaricies el pelo, que roces mis labios. Oler a ti. Sentirte conmigo.
Hoy es de esos días en los que de no tenerte, moriría mil y una veces.
De esos días en los que la aplastante evidencia de quererte se hace más fuerte. Cuando la sola idea de perderte es tan aterradora que duele dentro.
De esos días en los que en un abrazo, puedo rozar tu yo más verdadero, más profundo.
Días en los que me deslizo para rozar tu alma y sonreír.
Sí, hoy es uno de esos días.
Esos, en los que te necesito más que nunca. Que me mires, que me abraces, que me hables, que cantes conmigo, que me sonrías, que me acaricies el pelo, que roces mis labios. Oler a ti. Sentirte conmigo.
Hoy es de esos días en los que de no tenerte, moriría mil y una veces.
De esos días en los que la aplastante evidencia de quererte se hace más fuerte. Cuando la sola idea de perderte es tan aterradora que duele dentro.
De esos días en los que en un abrazo, puedo rozar tu yo más verdadero, más profundo.
Días en los que me deslizo para rozar tu alma y sonreír.
Sí, hoy es uno de esos días.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Valiente cobarde
Quiero salir de aquí, de este silencio eterno que me ahoga, que me asfixia.
Quiero morir lentamente, quiero ver mi sangre correr, escapar lejos, fuera de mi, de mi cuerpo, sin prisa, como un pequeño riachuelo de montaña.
Quiero verme perder el color, el calor de mis mejillas desaparecer.
Quiero quedarme fría, quedarme quieta. Dormida y despierta.
Quiero sentir todo y nada. Saborear el dulce instante de la muerte por ultima y vez primera.
Quiero dejarme ir sin dolor, ya no hay dolor, tan solo un mar negro, en calma, en paz.
Tan solo, no olvidéis que, a pesar de todo, os quiero.
No me olvidéis. Recordarme como alguien alegre, feliz. No como una cobarde.
Os cuidaré. Prometo cuidaros.
Seré el rayo de sol detrás de una nube con forma.
Seré la brisa fresca que a veces nos acaricia en verano.
Seré el color azul del arcoiris.
Quiero morir lentamente, quiero ver mi sangre correr, escapar lejos, fuera de mi, de mi cuerpo, sin prisa, como un pequeño riachuelo de montaña.
Quiero verme perder el color, el calor de mis mejillas desaparecer.
Quiero quedarme fría, quedarme quieta. Dormida y despierta.
Quiero sentir todo y nada. Saborear el dulce instante de la muerte por ultima y vez primera.
Quiero dejarme ir sin dolor, ya no hay dolor, tan solo un mar negro, en calma, en paz.
Tan solo, no olvidéis que, a pesar de todo, os quiero.
No me olvidéis. Recordarme como alguien alegre, feliz. No como una cobarde.
Os cuidaré. Prometo cuidaros.
Seré el rayo de sol detrás de una nube con forma.
Seré la brisa fresca que a veces nos acaricia en verano.
Seré el color azul del arcoiris.
martes, 25 de diciembre de 2012
Imagina
Imagina que estoy allí, contigo. Que te acaricio la espalda con dedos fríos pero suaves. Dedos que recorren tu columna hasta enredarse en tu pelo.
Un escalofrío...
Y ahora...
Escucha mi respiración cerca de ti. En tu oreja.
Oyes un susurro...
Tequiero...
Tequiero con todo lo que soy amor.
Un escalofrío...
Y ahora...
Escucha mi respiración cerca de ti. En tu oreja.
Oyes un susurro...
Tequiero...
Tequiero con todo lo que soy amor.
lunes, 24 de diciembre de 2012
Que ¿qué eres para mi?
Para mi eres la persona a la que quiero regalarle el mundo, la que cada día le regalo todas mis sonrisas y sencillamente, la chica a la que quiero.
martes, 6 de noviembre de 2012
Tus ojos son un mundo
Me miro en mi pequeño espejo personal. Un espejito verde e inquieto. Lleno de luz y de calor. Lleno de tantas cosas que no conoce.
Saltan chispas entre mi espejo y yo. Se esconde. Y lo busco. Y lo encuentro una vez más.
Abarcarlo todo quiere con su reflejo. Se fascina, se sorprende, se alegra y se asusta.
Se enamora y se enfadaba. Cada día es diferente. Me muestra cosas diferentes y parecidas a la vez.
Y en todos esos reflejos que muestra, se transmite una sensación. Esa sensación que me recorre de arriba a abajo. Que me eriza cada poro de mi piel. Que despierta a mis mariposas de su invierno.
Esa sensación de verme a mi, y solo a mi, en sus ojos verdes, envolviéndome con tanto amor y ternura que deseo estar siempre ahí.
Saltan chispas entre mi espejo y yo. Se esconde. Y lo busco. Y lo encuentro una vez más.
Abarcarlo todo quiere con su reflejo. Se fascina, se sorprende, se alegra y se asusta.
Se enamora y se enfadaba. Cada día es diferente. Me muestra cosas diferentes y parecidas a la vez.
Y en todos esos reflejos que muestra, se transmite una sensación. Esa sensación que me recorre de arriba a abajo. Que me eriza cada poro de mi piel. Que despierta a mis mariposas de su invierno.
Esa sensación de verme a mi, y solo a mi, en sus ojos verdes, envolviéndome con tanto amor y ternura que deseo estar siempre ahí.
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